—¡Janet hija, ¿qué te ocurre? ¿por qué llegas tan alterada? —le pregunta su madre preocupada.
—¿Tú qué crees madre? ¿Por qué iba a estar tan cabreada?
¡Por los malditos y sinvergüenzas tabloides! —dice la cantante tirando una revista con rabia al suelo. —Esta gente no conoce límites.
—¿Qué es esto? —pregunta su madre acercándose a la publicación.
—Nada. —dice la pequeña de los Jackson recogiendo la revista del suelo. —Nada que valga la pena.
—¡Muéstrame la revista, Janet! —le pide su madre.
—No merece la pena. Solo te hará sufrir. —se sincera la hermana de Michael, escondiendo la publicación detrás de su espalda.
Katherine con un movimiento rápido logra hacerse con la revista.
Entonces descubre lo que Janet trataba de ocultarle. La matriarca de los Jackson no puede evitar llorar al leer el reportaje.
—¡Esto no puede ser! —llora, sintiendo como se le desgarra el corazón.
—Es una mentira más sobre Michael. Él me lo cuenta todo y te aseguro que no es homosexual, aunque sí muy tímido con las mujeres, por su inseguridad y falta de autoestima. Por eso ha dejado escapar a algunas que le gustaban. Y no le gusta cualquier mujer. Le conozco bien y sé cuando se siente atraído por una porque le cuesta mucho disimularlo. —dice la muchacha recordando el día que vio a su hermano pendiente de una hermosa mujer que salía en televisión.
En Neverland, Alejandra termina de desayunar. Segundos después alguien llama a la puerta de su habitación.
—Con permiso. — dice una joven empleada entrando en la habitación.
La muchacha toma el cuaderno y escribe.
"Me envía el señor Jackson para que la ayude si desea tomar un baño"
Alejandra lee y sonríe.
—¡Sí, por favor! Me gustaría darme una ducha. —dice la ejecutiva. —Es usted muy amable. Gracias.
"No tiene nada que agradecer. Cumplo con órdenes de mi jefe" vuelve a escribir la empleada.
Mientras Janet y Katherine miran el artículo que difama a Michael, suena el teléfono de la casa. Janet atiende la llamada.
—Soy Michael ¿Puedes venir a Neverland y traer ropa de mujer... ¿como de tu talla? —dice el cantante tras dudar unos segundos.
Janet después de dieta y mucha actividad física, ha logrado perder bastante peso. Ahora luce una talla varias veces menor que la anterior y tiene una cintura de avispa. Ella se extraña por la curiosa petición de su hermano.
—¿Y para qué necesitas tu ropa de mujer?—pregunta ella.
—Aquí te explico ¡Pero por favor no pienses cosas raras! Para eso ya tengo a los tabloides. — se sincera él.
Lejos de allí el ex-novio de Alejandra pone en marcha un plan. Finge encontrarse mal y se desmaya. Cuando un policía entra en la celda y se agacha para atenderle, el tipo le quita el arma, le golpea con ella al agente en la cabeza, dejándolo sin sentido en el suelo.
Segundos después, el impostor escapa de la celda.
—¿Tú qué crees madre? ¿Por qué iba a estar tan cabreada?
¡Por los malditos y sinvergüenzas tabloides! —dice la cantante tirando una revista con rabia al suelo. —Esta gente no conoce límites.
—¿Qué es esto? —pregunta su madre acercándose a la publicación.
—Nada. —dice la pequeña de los Jackson recogiendo la revista del suelo. —Nada que valga la pena.
—¡Muéstrame la revista, Janet! —le pide su madre.
—No merece la pena. Solo te hará sufrir. —se sincera la hermana de Michael, escondiendo la publicación detrás de su espalda.
Katherine con un movimiento rápido logra hacerse con la revista.
Entonces descubre lo que Janet trataba de ocultarle. La matriarca de los Jackson no puede evitar llorar al leer el reportaje.
—¡Esto no puede ser! —llora, sintiendo como se le desgarra el corazón.
—Es una mentira más sobre Michael. Él me lo cuenta todo y te aseguro que no es homosexual, aunque sí muy tímido con las mujeres, por su inseguridad y falta de autoestima. Por eso ha dejado escapar a algunas que le gustaban. Y no le gusta cualquier mujer. Le conozco bien y sé cuando se siente atraído por una porque le cuesta mucho disimularlo. —dice la muchacha recordando el día que vio a su hermano pendiente de una hermosa mujer que salía en televisión.
En Neverland, Alejandra termina de desayunar. Segundos después alguien llama a la puerta de su habitación.
—Con permiso. — dice una joven empleada entrando en la habitación.
La muchacha toma el cuaderno y escribe.
"Me envía el señor Jackson para que la ayude si desea tomar un baño"
Alejandra lee y sonríe.
—¡Sí, por favor! Me gustaría darme una ducha. —dice la ejecutiva. —Es usted muy amable. Gracias.
"No tiene nada que agradecer. Cumplo con órdenes de mi jefe" vuelve a escribir la empleada.
Mientras Janet y Katherine miran el artículo que difama a Michael, suena el teléfono de la casa. Janet atiende la llamada.
—Soy Michael ¿Puedes venir a Neverland y traer ropa de mujer... ¿como de tu talla? —dice el cantante tras dudar unos segundos.
Janet después de dieta y mucha actividad física, ha logrado perder bastante peso. Ahora luce una talla varias veces menor que la anterior y tiene una cintura de avispa. Ella se extraña por la curiosa petición de su hermano.
—¿Y para qué necesitas tu ropa de mujer?—pregunta ella.
—Aquí te explico ¡Pero por favor no pienses cosas raras! Para eso ya tengo a los tabloides. — se sincera él.
Lejos de allí el ex-novio de Alejandra pone en marcha un plan. Finge encontrarse mal y se desmaya. Cuando un policía entra en la celda y se agacha para atenderle, el tipo le quita el arma, le golpea con ella al agente en la cabeza, dejándolo sin sentido en el suelo.
Segundos después, el impostor escapa de la celda.
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