CAPÍTULO 18 : ACCIDENTADO

Aunque al artista le gustaría saborear la boca de Alejandra no desea aprovecharse de ella.
Su invitada está atravesando un mal momento anímico por culpa de su pareja y estaría muy feo por su parte propasarse en ese preciso instante.

Al cantante le está resultando muy difícil resistir las enormes ganas que tiene de fundir sus labios con los de la morena de labios provocativos y jugosos.
Sobre todo teniendo su cuerpo pegado al suyo, solo separados por la ropa, sintiendo el calor del cuerpo de ella y su aliento en el rostro. Tener esos labios tan sugerentes y su melena negra cayendo sobre él, están a punto de volverlo loco.
Y su cuerpo ya comienza a dar muestras de ello. Sentirla tan cerca es a la vez una tortura y una delicia.

«Tu belleza es un peligro para las hormonas y el corazón de cualquier hombre» piensa Jackson mientras la acaricia el rostro «Y tus labios una tentación irresistible» piensa de nuevo recorriendo el contorno de los labios de su invitada con sus dedos.

Alejandra también tiene sus propios pensamientos sobre el hombre que está debajo de ella en esos momentos.

«Eres mucho más bello y sexy de lo que pensaba e increíblemente dulce. Sería tan sencillo enamorarse de ti.» piensa Alejandra mirando sus ojos café y recorriendo con una de sus manos la parte del cuero cabelludo que Michael se quemó a raíz de su accidente mientras rodaba el anuncio de pepsi.

El cabello en esa zona no volvió a crecerle tras sufrir esas tremendas quemaduras que dicho accidente le causó.
No quiere ni imaginarse los dolores que debe tener ese hombre.

La pareja intenta resistir esas ganas de besarse que sienten pero la intensidad del deseo es aún mayor. Sus labios están a punto de fundirse.

En ese momento, una voz los llama buscándolos.

—Michael, Alejandra ¿dónde estáis? —dice la voz de Janet.

—Eres de lo más oportuna, hermana. —dice él en voz baja.

Michael trata de levantarse de nuevo y el pie vuelve a dolerle. Estar en esa situación tan placentera con esa mujer, hace unos segundos, le había hecho olvidar que al parecer al caer del árbol se dañó un pie.

—Estamos aquí. —dice él.

Cuando la cantan los ve se preocupa.

—Mamá...—comienza a decir —¿Qué pasa? ¿Por qué estáis sentados aquí y no vinisteis en cuanto os llamé, Peter? —pregunta su hermana algo molesta.

—Recuerda que ella no puede escucharte. Y respecto a mi...No puedo caminar.

—¿Cómo qué no puedes caminar? —pregunta Janet.

—Es culpa mía. Quise imitar a Tarzan y luego bailar subido a ese árbol y así acabé. Creo que me hice daño en un pie. —le explica el cantante con mueca de dolor en su rostro.

—¡Estás loco! Solo a ti se te ocurre semejante cosa. —le regaña ella con las manos apoyadas en las caderas.

—Ya está. No me regañes más, campanilla, mi trasero ya lo hizo por ti. —bromea él. —Pero mereció la pena por hacer reír a alguien. —dice el sonriendo a Alejandra.

—Venía a decirte que mamá está aquí. —le informa su hermana.

—Qué raro. ¿A esta hora? —dice mirando su reloj. —le comenta el artista a Janet.

—Eso que te lo explique ella. —responde la pequeña de los Jackson. —Voy a buscar a alguien que te ayude a entrar en casa. Quedaros aquí. —dice ella marchándose en busca de ayuda.

Ambos se quedan a solas de nuevo. Ella le acaricia con ternura el piel a él para tratar de calmar su dolor.
Él sonríe agradecido, la abraza y la morena se abraza a la cintura del cantante.

Minutos después, Janet llega acompañada por dos trabajadores del rancho. Entre ambos cogen al artista y lo llevan dentro de la casa, mientras Janet ayuda a Alejandra a caminar. Al llegar al interior de la vivienda, Katherine se dirige a ver a su hijo Michael con cara de preocupación.

—¿Qué pasó cariño? —le acaricia con ternura en el rostro.

—Gajes del oficio. —responde él con una tímida sonrisa.

—Dile, anda cuenta a tu madre porque te hiciste daño en el pie. —dice Janet que acaba de traspasar la puerta en ese momento con Alejandra

Michael se lo cuenta.

—Ten más cuidado cariño. —le besa su madre en la mejilla.

A unos metros de allá, Janet habla por teléfono con el médico de su hermano para que acuda a verlo.
Katherine, que se encuentra junto a Michael, repara en la presencia de Alejandra.

—¿Y esta preciosa mujer, Michael, quién es? ¿Una conquista? —sonríe la mujer.

El artista confiesa a su madre quien es como conoció a Alejandra y porque se halla en Neverland., Ella se conmueve y comienza a presentarse

—Tendrás que escribir lo que le quieras decir. Ya te comenté que durante un tiempo tendrá problemas con su oído.

Su madre entonces escribe algo y se lo muestra.

—Me llamo Katherine, soy la madre de Michael. Encantada de conocerte muchacha. Bienvenida a Neverland.

La chica sonríe.

—Muchas gracias, es usted una persona encantadora al igual que Michael y Janet. Nunca olvidaré lo que su hijo está haciendo por mí. —dice la muchacha acercándose al intérprete y tomándole de las manos.

Ambos se miran en silencio y se sonríen. Katherine los observa y luego mira a Janet.
Enseguida se percata de lo que hay entre los dos.

Eva sale a cenar con el oficial Ioki ya que desde que se conocieron la atracción entre ambos apareció.

—¿Qué te ocurre Eva? ¿Por qué estás tan sería? —pregunta él mientras mira la carta.

—Estoy muy preocupada por una amiga. Hace días que no sé de ella. Fuimos a un concierto de Michael Jackson y quedamos en hablarnos al día siguiente para comentarlo. Pero desde entonces no sé nada de ella. La he llamado varias veces a casa sin obtener respuesta. Me preocupa lo que pueda haberle ocurrido a Alejandra, sobre todo con ese maldito y celoso novio que tiene.

—¿Alejandra? —pregunta el sorprendido por la coincidencia.

—Sí, Alejandra Jackson. Como el cantante. —responde ella.

En ese momento el detective confirma que la amiga de Eva y la mujer que fue agredida por aquel que se hace pasar por Martin Snoden, son la misma persona

—Tu amiga está bien, no te preocupes. Está protegida y en las mejores manos. —dice él mientras llama a un camarero para pedir la cena.

Luego le confiesa lo ocurrido a su amiga y Eva se lamenta.

—Pobre de mi amiga. ¡Sabía que algún día ese... ese... —dice con los ojos llenos de odio al recordar al individuo —le haría algo. Me gustaría tanto verla...—se sincera ella.

—Es peligroso, él podría estar vigilando, pero veré lo que puedo hacer. —dice Ioki tomándola de las manos para consolarla. —Ahora vamos a cenar.

En Neverland, el médico de Michael llega al rancho para atender al artista y tras revisarle dice.

—Tienes un esguince de tobillo. Quince días de reposo absoluto. Luego le doy a Janet los medicamentos que debes tomar.

—Estoy inmerso en una gira, no puedo hacer reposo. —dice él.

—Pues si quieres que tu pie cure bien tendrás que suspender algunos conciertos o aplazarlos. O buscar la manera de darlos sin poner en riesgo tu pie. —le advierte el doctor.

—No se preocupe doctor, mi hijo hará caso. Me hago responsable. —dice Katherine acariciando la cabeza de su vástago.

Cuando el médico abandona el rancho, Michael abraza a su madre.

—¿Estás bien, madre? Me extraña verte aquí a esta hora.

—¿Me puedo quedar esta noche aquí, hijo? Ahora mismo no me apetece estar bajo el mismo techo que tu padre. —dice ella con el semblante serio.

—Eso no necesitas preguntarlo. Esta es tu casa y puedes disponer de ella como desees. —dice él.

—¿Qué pasó con él? —desea saber Michael.

Cuando Katherine se lo cuenta, su hijo enfurece.

—¡Maldito Joseph!

Diez minutos después en el rancho, se disponen a cenar, aunque Michael y Alejandra lo harán en sus respectivas habitaciones.

La amiga de Eva, que está muy preocupada por Michael pide permiso a la madre del cantante para cenar con él en su habitación y cuidarle.

—¡Claro muchacha! Mi hijo no podría tener mejor enfermera, ni más bonita que tú. Seguro que la idea le encantará. —sonríe la mujer después de responderle en un bloc.

Dos empleadas suben la cena a la pareja.

Alejandra termina enseguida la suya pero Michael que siempre ha sido un mal comedor apenas la ha tocado.

—Venga. Acaba con todo Alguien con tu desgaste físico debe alimentarse bien. Yo me encargaré a partir de ahora que estés bien alimentado. —dice ella dándole de comer.

Unos diez minutos después la bandeja del artista se vacía por completo.

—Así me gusta. —sonríe ella.

Pasados cinco minutos Katherine acude al cuarto de Michael para ver como se encuentra. Al abrir la puerta sonríe. Allá están Alejandra y Michael sobre la cama de él, muy dormidos y abrazados.

Una misteriosa mujer, que se esconde de la gente, llega a California con un
objetivo: vengarse del impostor. Solo ella conoce la verdadera identidad del individuo.

Comentarios