CAPÍTULO 4 : SONRISAS





Lejos de allí, el cantante regresa a su rancho Neverland. Ha finalizado el rodaje de la versión extendida del videoclip de Liberian Girl, más largo que se está emitiendo en televisión y con apariciones especiales de otros artistas.

Sus empleados le quieren mucho, porque saben que no es el monstruo de la prensa y otras personas dicen. Por el contrario, se trata de una persona amorosa, agradable muy cercana, que siempre les trata con el máximo respeto. Si bien, es posible que algunos de ellos, por  dinero y fama, sean capaces de cualquier cosa. El muchacho confía en que no sea así.

Martin, el novio de Alejandra, odia Michael Jackson con toda sus fuerzas. Piensa lo peor de él. 
Le cae como una patada en el estómago y quisiera destruirlo. En especial ahora, que ha publicado un nuevo disco y está en todas partes. En realidad lo que siente hacia él es envidia. Y las cosas que dice la prensa sobre el artista, solo logran que aumente más la antipatía que el ejecutivo siente hacia el artista.
No entiende por qué las chicas se desvanecen con este cantante.
Ellas aman a su ternura y dulzura.

—Ese no es un hombre de verdad. A las mujeres hay que darles duro porque sino hacen lo que quieren. Debe ser un poco "rarito". —dice el hombre con el odio reflejado en sus ojos color miel.

Cualquiera que le escuchara expresarse de tal manera, puede comprender de inmediato lo que el chico quiere decir al emplear esa palabra.

Alejandra permanece atenta a la entrevista que están llevando a cabo con Michael. En diversas imágenes de su infancia y adolescencia.
La chica se sorprende por el gran cambio físico experimentado por el artista.

El presentador hace  referencia a ese tema.

—Hay quien dice que no quiere ser  negro y se hace cirugías, se aplica cremas para blanquearse la piel. —asegura el periodista sonriendo con malicia.

—¡Eso es una mentira! Tengo vitiligo, una enfermedad que causa despigmentación de la piel. —se sincera. —No entiendo porque dicen esas cosas sin haberse informado antes. —se lamenta el cantante. —Hay personas que por tomar sol se arriesgan a sufrir un cáncer de piel y la gente lo ve bien. En cambio, a mi que estoy enfermo me atacan y critican. No lo entiendo.

Alejandra le compadece.

—Debido a que la mentira vende más que la verdad. Pobre hombre.  Yo le creo. Se ve una persona tierna y transparente. Lo del vitiligo es verdadero. Tengo familia con la enfermedad. Pero  en él las manchas blancas que caracterizan esta enfermedad, son más notables por el color original de la piel. ¡Qué gente tan cruel! Algo me dice que es una persona honesta. Tiene la mirada limpia. Se distinguir esas cosas muy bien. He aprendido a reconocerlas de la peor forma, gracias a Martin. —dice la joven con una mirada de odio en su rostro.

En la pantalla del televisor la entrevista continúa.

—Es obvio que se ha hecho muchas cirugías de otra índole. —insiste el periodista.

Muestran imágenes del artista hace unos años y en la actualidad.

Alejandra se aproxima un poco más a la pantalla, para mirar más de cerca las fotos.

—¡Qué exagerados son! Es evidente su operación de la nariz. Sus motivos tendría, para eso. En cambio sus ojos son los mismos, así como sus labios. Incluso la forma de la cara es la misma. En esas imágenes que han mostrado, ¿qué edad tendría? ¿Unos veinte años? No pueden pretender que una persona tenga el mismo aspecto con veinte años que con treinta y dos. No importa qué tan bien que se cuide, los años se notan de una forma u otra. Es ridículo. Sin embargo, la prensa amarilla eso es a veces; ridícula. No se cansan de inventar mentiras, estos casi periodistas. —dice la chica bastante molesta y disgustada.

Luego se habla de su amor por los niños y Michael sonríe con ternura, como solo él sabe. Alejandra contempla su sonrisa y queda fascinada.

—¡Caramba muchacho! He visto sonrisas de hombre a lo largo de mi vida bastante impresionantes, pero ninguna como la tuya. 
Es tierna y cautivadora. Con esa sonrisa desarmarías cualquier mujer. —dice la hija de James Jackson sonriendo.

Y si hay algo que caracteriza a la muchacha, es su sonrisa. 
Tiene un efecto devastador en los hombres. Los pone muy nerviosos.





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